Las que más se incrementaron fueron las relativas a las tarjetas de crédito, por el comercio electrónico y las ‘revolving’

El Banco de España recibió 21.337 reclamaciones en 2020 relacionadas con productos y servicios bancarios, un 45,8% más que las 14.638 remitidas en el ejercicio previo, según los datos provisionales que el supervisor publicó este viernes en el Portal del Cliente Bancario. Con ello, se rompe la tendencia de los dos años anteriores en que las reclamaciones habían retrocedido: en concreto, en 2019 cayeron un 25,7% interanual; mientras que en 2018 se contabilizaron 19.695 frente a las 40.176 de 2017, cuando alcanzaron un máximo histórico por el aumento de las quejas ligadas a los gastos de formalización de los préstamos hipotecarios.

Por tanto, pese al aumento de 2020, el número de reclamaciones siguió siendo de alrededor de la mitad respecto a las cifras récord. A su vez, el año 2017 también rompió la secuencia de tres años consecutivos de caídas (entre 2014 y 2016), después de la fuerte subida que se produjo entre 2012 (14.313 reclamaciones) y 2013 (34.645), a cuenta de las polémicas cláusulas suelo.

El organismo atribuye gran parte del crecimiento de 2020 a las reclamaciones relativas a las tarjetas. En particular, si en el ejercicio previo supusieron el 17,9% del total de las reclamaciones, en el año 2020 esa proporción saltó hasta el 26%. En 2019, las tarjetas bancarias eran el tercer motivo de reclamación al Banco de España; en 2020 se colocaron como segundo motivo, tras las hipotecas, que explican el 27,8e% del total.

El Banco de España detalla en una nota que el aumento más significativo en el número de reclamaciones respecto a las tarjetas estuvo relacionado con operaciones fraudulentas derivadas del comercio electrónico, que han podido crecer por el impacto de la pandemia de covid-19, que ha disparado las compras por internet. Pero, además, el organismo recuerda el impacto de la contratación de tarjetas revolving y las reclamaciones que pudieron suscitarse a partir de reiteradas sentencias judiciales contra sus elevados intereses. A principios de 2020 el Tribunal Supremo propinó un importante varapalo a estos productos cuando condenó a Wizink Bank por cobrar unos intereses muy superiores al precio normal del dinero con este tipo de tarjetas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here