La transformación digital acelerada por el Covid-19 ha aumentado el riesgo empresarial ante el cibercrimen y obliga al mundo corporativo a incrementar sus presupuestos para ciberseguridad.

Se ha convertido común señalar que la pandemia del Covid-19 y las restricciones a la movilidad que ha provocado, incluyendo los confinamientos, han impulsado una aceleración de varios años de la transformación digital de las sociedades. Pero ese efecto positivo, al elevarse el porcentaje de teletrabajo e incrementarse la migración de aplicaciones hacia la nube así como la aceleración, en general, de los planes de digitalización de las empresas, tiene un envés negativo. Es el aumento del riesgo de ciberataques al “aumentar la superficie de exposición al cibercrimen” en palabras de Jesús Romero, socio responsable de Business Security Solutions de PwC.

Romero ha presentado el informe Digital Trust Survey 2021, la décima edición anual de este documento, con datos recabados a nivel mundial, tras entrevistar a 3.250 directivos de tecnología en compañías de todo el mundo.

Y entre las conclusiones principales de ese informe se destaca el hecho de que la aceleración, de hasta tres años en la digitalización y la generalización del teletrabajo han incrementado las brechas de ciberseguridad en las empresas y la probabilidad de ser víctimas de ciberataques y que están obligando a casi todas -el 96% de las encuestadas- a ajustar sus estrategias de ciberseguridad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here